Oficina de Prensa - Noticias
Documento de los equipos de Pastoral Social de las diócesis patagónicas PDF Imprimir E-mail

Ante los últimos acontecimientos vividos en Bariloche, los Equipos de Pastoral Social de las distintas Diócesis de la Patagonia -Comahue necesitamos hacernos presente junto a las hermanas y hermanos que han sido agraviados en esa ciudad rionegrina.
Las palabras de un joven hermano de Bariloche señalan lo que hoy que hoy nos afecta:
”Bajé del Alto cansado de los que nos toca vivir, bajé para pedir justicia”

Sentimos, nos duele y nos indigna lo que les toca vivir a los hermanos de Bariloche. Acompañamos en el dolor a todo el pueblo barilochense por la muerte de Diego Bonefoi, Sergio Cárdenas y Nicolás Carrazco.
Repudiamos los hechos de brutal represión sufridos en la ciudad en este último tiempo y manifestamos nuestro desacuerdo total a medidas violentas, represivas y antidemocráticas hacia el pueblo, provengan de donde provengan y más grave es, si éstas proceden de parte de un aparato del Estado. La violencia como método para resolver los conflictos, solo genera más violencia.
Los jóvenes aquí son impunemente asesinados por quienes debieran estar para cuidar la vida y luego son doblemente liquidados, cuando desde un discurso político, se los condena. La falta de políticas adecuadas, para solucionar los problemas concretos, conducen a los sucesos que en los últimos días vivía la sociedad barilochense.

Por ello:
Denunciamos la complicidad entre el gobierno y la policía como responsables directos de éstos hechos y entendemos que es el Estado Argentino quien debe garantizar la calidad de vida de todos los ciudadanos, mediante la implementación de políticas igualitarias, promoviendo políticas serias y estables de inclusión, respeto y solidaridad entre todos.
La seguridad social debe estar enmarcada en el respeto estricto a la persona humana en su total dignidad. Pedimos, por eso, que sea garantizada la trasparencia y honestidad de la investigación de los hechos y que se supere una falsa polarización en las posturas a favor de unos u otros, que nos impiden ver el problema de fondo.
Rechazamos toda implementación de “políticas de mano dura”, “limpieza”, “autoritarismo”, y “terror” que, disfrazadas de justificación, solo logran poner en riesgo a la democracia y convierte en vulnerable a todo el pueblo, los delitos deben combatirse usando los métodos que una sociedad democrática tiene y no mediante la represión violenta ejercida por las fuerzas policiales o grupos especiales preparados para” tal efecto”.

Nos duele: la desproporción social de una ciudad donde algunos disfrutan y tantos padecen, donde la discriminación tiene demasiado espacio, donde el orden pareciera valer más que una vida, donde se juzga siempre a los mismos y se exime de responsabilidades a quienes abusan del poder que ostentan.
Nos duele, más aún, que se ignore esta realidad y que los grupos de poder político o económico y los medios de comunicación intenten ocultarla. Por eso, mientras las autoridades de gobierno respondan con indiferencia ante tales injusticias, nuestro reclamo será firme.

POR TODO ELLO,
APOYADOS POR EL DIOS DE LA VIDA, EN QUIEN CREEMOS,
JUNTO A JESÚS CRUCIFICADO EN NUESTROS HERMANOS,
VOLVEMOS A ELEGIR LA DEFENSA DE LA VIDA VERDADERA, EN ABUNDANCIA, CON POSIBILIDADES PARA TODOS
Y (...) PARA PEDIR JUSTICIA
NOS UNIMOS AL JOVEN BARILOCHENSE Y CON EL A TODOS NUESTROS HERMANOS, PORQUE SOLO CUANDO HAYA "JUSTICIA VERDADERA"… PODREMOS ENCONTRAR LA PAZ...
2 de Julio 2010.

Equipos Pastoral Social Región Patagonia Comahue
Diócesis: Viedma, Alto Valle, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Prelatura de Esquel.-

 
Comunicado de Caritas Quilmes/Fundación Jorge Novak PDF Imprimir E-mail
Caritas Quilmes/Fundación Jorge Novak acompañan a más de 70 organizaciones barriales y comunitarias que trabajan en la contención, asistencia y promoción de alrededor de 10.000 niños y adolescentes que se encuentran en situación de riesgo social, en Quilmes, Berazategui y Florencio Varela.
Estas organizaciones realizan su tarea a partir de los aportes de programas vinculados al Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. Estos mismos programas no han tenido aumentos significativos en su valor, ni en el reconocimiento de la cantidad real de niños y adolescentes que las organizaciones atienden; es decir que el ministerio no reconoce a todos los niños que son atendidos por las organizaciones, más del 50% no recibe ningún aporte del Estado.
Hoy existe un atraso de más de dos meses en prestaciones tan sensibles como las que están vinculadas a la asistencia alimentaria. Más de la mitad de los Centros Comunitarios y Casas del Niño de Caritas Quilmes han comenzado a cerrar sus puertas por falta de recursos para poder seguir atendiendo a los niños y familias en situación de mayor vulnerabilidad social.
El Ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Baldomero Álvarez, aseguró que ni en el 2009 ni en el 2010 estará en condiciones la Provincia de Buenos Aires, de garantizar ningún tipo de aumento ni de reconocimiento de nuevos niños. Esto genera una situación crítica hoy, y más aún el año próximo. Con mayores costos fijos en alimentación y servicios para las organizaciones y con la dificultad de poder sostener equipos de trabajo para el acompañamiento de los niños y adolescentes.
Esta situación precariza cada vez más la situación de la infancia y adolescencia. Las Casas del Niño ven peligrar su capacidad de dar respuesta a aspectos que van más allá de lo alimentario, como ser la educación, el acompañamiento psicológico o social a situaciones familiares de riesgo. Los Comedores no podrán continuar con sus prestaciones en los barrios con mayores dificultades económicas y los Hogares Convivenciales de Niños no encuentran respuesta en un Estado que, a su vez, no plantea otras alternativas a situaciones tan delicadas.
Hoy, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires NO prioriza la situación de los niños y adolescentes. Es necesaria una política pública que reconozca y apoye el trabajo de las organizaciones ocupadas de los aspectos más vulnerables de nuestra sociedad. Es necesaria una política pública que se adecue a la realidad y no a la inversa.
Es necesario contar con un Estado que atienda, que escuche, que se sensibilice y apueste a solucionar, conjuntamente con aquellos, que hace años siguen estando presentes en los barrios, las villas y asentamientos, dando respuesta a aquellas situaciones que no encuentran solución más que en el espíritu solidario y emprendedor de las organizaciones comunitarias, que han sido y seguirán siendo la única puerta abierta de los niños, adolescentes y familias que buscan dignidad.
No se puede hablar de INCLUSIÓN SOCIAL si no hay una INVERSIÓN en los más desprotegidos de nuestra sociedad. Los Niños y Adolescentes son más de la mitad de la población de la Provincia de Buenos Aires.
CARITAS ARGENTINA QUILMES
FUNDACION PADRE OBISPO JORGE NOVAK
 
Comunicado de la Comisión Nacional de Justicia y Paz frente al fallecimiento del Dr. Raúl Alfonsín PDF Imprimir E-mail
Buenos Aires, 1 de abril de 2009 -
Frente al fallecimiento del Dr. Raúl Alfonsín, ex Presidente de la República Argentina que encabezó el retorno a la democracia, la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina desea manifestar su pesar y acompaña a sus familiares y amigos, por medio de la oración.
Su testimonio como hombre de diálogo y buscador de consensos, alienta a todos los argentinos a seguir trabajando en el fortalecimiento de la democracia y transformarnos de habitantes pasivos a ciudadanos activos y comprometidos con un proyecto de país que nos incluya a todos. Este deseo debe impulsar el logro del bien común sobre los bienes e intereses particulares y estar signado por mecanismos que favorezcan la amistad social, el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos, contribuyendo a hacer fecunda la trayectoria del Dr. Alfonsín.

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Para más información:
Marina de Estrada: 154.060.3928
CNJP: 4328.0859 int. 145
COMISIÓN NACIONAL
de JUSTICIA Y PAZ
 
Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 2010-2016 PDF Imprimir E-mail
Diócesis de Gualeguaychu- 28 y 29 de marzo 2009
Tenemos el agrado de dirigirnos a Usted, con el fin de invitarlo especialmente a participar del “6º ENCUENTRO PARA NUEVOS DIRIGENTES” que con el lema “ARGENTINA: Pensando un proyecto de país; de permanente búsqueda del Bien Común”, que se realizará en el marco del Documento de la Conferencia Episcopal Argentina “Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad - 2010-2016”, que señala “necesitamos generar un liderazgo con capacidad de promover el desarrollo integral de la persona y la sociedad”.
El mismo lo realizaremos los días 28 y 29 de marzo del corriente año, en la ciudad de Gualeguaychu, provincia de Entre Ríos, en la casa de retiro “Virgen Peregrina”, cita en Puerto Argentino 1605.
Para este encuentro convocamos a jóvenes laicos involucrados en la vida social, política, sindical y miembros de movimientos eclesiales de hasta 35 años. Esta invitación es muy importante para nosotros ya que la presencia de distintos actores de la vida pública dará una mirada particular sobre las temáticas que abordaremos, con vistas a promover políticas públicas de desarrollo integral.
En la construcción de este encuentro nos proponemos como objetivo general: favorecer espacios para que los jóvenes laicos descubran su misión de conjunto en el momento actual, entendiendo como una herramienta fundamental la búsqueda de consensos para un proyecto de país con justicia y solidaridad con vistas al Bicentenario 2010-2016.
Esta reunión esta proyectada para unos 60 participantes por lo cual la confirmación y asistencia al mismo es muy importante. Si considera que algún joven pueda participar o interesarse, le pedimos que nos acerque su nombre y forma de contactarlo para hacerle llegar la misma.
El costo de este encuentro será de $50 (cincuenta), donde se incluye alojamiento, alimentación y materiales.
Desde ya agradecemos la atención prestada y esperamos vuestra respuesta a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla o Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , contactos con Gabriela Etcheverry o Hernán Escudero al 011-4328-0993, int. 114.

Sin otro particular saludamos muy atte.
Equipo de Nuevos Dirigentes
Pastoral Social – CEA
 
"NO ABANDONEMOS A NUESTROS JÓVENES Y NIÑOS" PDF Imprimir E-mail

El Departamento de Justicia y Paz con la adhesión y el impulso de todos los Departamentos e Instituciones que integran la Vicaría de Solidaridad desea expresar con firmeza y claridad las siguientes consideraciones en torno a un tema siempre en debate en nuestra sociedad como lo es el tema de la inseguridad y su vinculación con los jóvenes y niños.
En nuestro País la sensación de inseguridad producto del consumo acrítico de la oferta de los medios de comunicación, genera la idea de que no se puede salir a la calle sin ser víctimas de algún delito y por ello la suma de espectadores desprevenidos concluye perezosamente en que la solución a estos problemas pasa por la aplicación urgente de un remedio específico, algunas veces ese remedio es el aumento de las penas, otras la aplicación de la pena de muerte y actualmente la baja en la edad de imputabilidad y esto debido a que en recientes hechos delictivos se encuentran involucrados jóvenes adolescentes.
Que la asociación adolescencia y delito surja del parecer poco meditado, o de la experiencia concreta padecida por algunos ciudadanos es algo esperable que no conlleva mayor análisis, pero que dicha asociación sea constante en algunos responsables políticos del País, que como parte de la solución al problema de la inseguridad fomentan el planteo de la baja de la edad de imputabilidad, es en primer lugar o ingenua por desconocer las estadísticas y tasas de delincuencia en el País y la incidencia que en ella tienen los menores de 18 años o coyuntural y mezquina y busca por ende algo distinto a solucionar el problema de inseguridad.
Al abordar seriamente este problema surgen dos caminos sustanciales, la prevención del delito y la represión del delito. Cuando se habla de penas, agravamiento e imputabilidad se está hablando de reprimir el delito, es decir ¿Qué hacemos cuando el delito se cometió? Esto implica un posicionamiento frente al problema y es pensar cómo vamos a actuar frente a los nuevos menores que cometan delitos, y este interrogante es confrontado por otra propuesta y otra perspectiva que se pregunta ¿Cómo vamos a lograr que la participación de los menores en los delitos disminuya?Es frecuente tomar el aspecto represivo confundiéndolo como política preventiva, y es allí donde se escucha si se aplicara la pena de muerte esto no pasaría más, si estos chicos fuesen condenados esto no ocurriría. Claramente, la experiencia mundial en políticas de seguridad indica que las políticas públicas que aseguren más y mejores niveles de educación, de trabajo, de salud, y en definitiva todas aquellas variables que aumentan los índices de desarrollo humano, tienen como resultado la baja significativa de los índices de delincuencia y este es un aspecto verdaderamente significativo del problema del delito.
Entendemos en algunos casos la buena fe de los ciudadanos por aplicar esa hipótesis que se presentan como solución, pero a la hora de la verdadera aplicación, los problemas estructurales no se resuelven tan sencillamente, por el contrario sí resulta sencillo demostrar que esa hipótesis es falsa. Si la baja en la edad de imputabilidad sirviera para impedir o reducir los delitos, no habría discusión real, ya que la franja que va de los 16 hasta los 18 años es en la que se concentra la mayoría de los delitos cometidos por menores y dentro de ese marco hoy día se les puede imputar la comisión de delitos graves sin ningún inconveniente, y sin embargo la queja es por los delitos cometidos en esa franja de edad ya que no está demás aclarar que de los menores implicados en los recientes hechos de delincuencia que desencadenaron el debate, ninguno de ellos por su edad es inimputable.
A lo anterior vale la pena remarcar que son sustancialmente menos significativos en la estadística los delitos cometidos por los menores que la incidencia de los cometidos por los mayores de 18 y ello para no perder la perspectiva del problema de la inseguridad real.
Sin perjuicio de una profunda discusión sobre la implementación de un esquema de responsabilidad penal juvenil y sus diversos aspectos, discusión que debe estar alejada de los manejos electorales y debe surgir del diálogo y debate de varios actores sociales, nos preguntamos que perspectiva puede haber en la represión juvenil, si hoy la represión del delito a los mayores es una verdadera aberración. Desde el hecho que por ejemplo en la Provincia de Buenos Aires el 80% de la población carcelaria tiene prisión preventiva, las fechas para la elevación a un juicio oral cuando toda la investigación está realizada debe aguardar un mínimo de 3 años y las lesiones y las muertes de los detenidos ocurren asiduamente en las cárceles de la Nación como si existiese una pena de muerte encubierta aplicada por la omisión de las autoridades, estos hechos constituyen una de las principales y más graves violaciones a los derechos humanos que ocurren en el País.
Racionalmente es indispensable solucionar estos verdaderos problemas en la represión del delito antes que especular en incorporar a este infierno a los pocos menores hoy inimputables.
Evangélicamente las palabras de Jesús “Dejen que los niños vengan a mí” nos interpela y nos cuestiona sobre ¿Cómo es posible nuestro abandono? como sociedad abandonamos a nuestros niños, los dejamos solos con la desnutrición, con el paco, con el alcohol, sin una palabra de guía o consejo que permita la verdadera cercanía, los dejamos a merced de la desesperanza al no poder estudiar, los dejamos en la exclusión al no incorporar al trabajo a nuestros jóvenes, cuando en esa soledad en contados casos el delito se hace su mejor compañía entonces nos golpeamos el pecho y decidimos intervenir.
No impidamos que nuestros jóvenes y niños se acerquen Jesús, si algo puede pensarse respecto a nuestros jóvenes y niños, en particular en la provincia es cómo sacamos de una grave situación de vulnerabilidad a más de un millón de jóvenes y niños y cómo hacemos para que 400.000 jóvenes que hoy no pueden ni estudiar, ni trabajar, puedan hacerlo. Luego podremos profundizar y especular sobre distintas ideas académicas para casos puntuales pero primero debemos defender la vida y la posibilidad que sea desarrollada en plenitud por nuestros jóvenes y por nuestros niños.

DEPARTAMENTO JUSTICIA Y PAZ
VICARIA DE SOLIDARIDAD
OBISPADO DE QUILMES