Comunicado de la Comisión Ejecutiva ante el hallazgo del ARA San Juan

18/11/2018

Ante el hallazgo del ARA San Juan en las profundidades del Mar Argentino, queremos unirnos a los sentimientos de los familiares, amigos y compañeros de fuerza de la tripulación. Saber dónde están sus restos es un paso que nos ayuda a llorarlos, pero también nos debe hacer valorar sus vidas entregadas en el servicio y a buscar conocer el porqué de esta tragedia.

Como todo el Pueblo argentino estamos conmovidos. Pero reiteramos lo que expresamos hace un año cuando se produjo la desaparición del submarino: “los cristianos solamente encontramos alivio al sufrimiento en ese encuentro con el Señor Jesús que es posible en la oración y en la fe”.

Por eso, queremos invitar nuevamente a los hermanos de cada una de nuestras comunidades, de cada parroquia, capilla o centro de culto, a elevar a Dios nuestro Padre, una oración especial este próximo 20 de noviembre, día de la Soberanía Nacional, que nuestros hermanos defendieron con su vida.

Pidamos unidos por quienes han sufrido esta pérdida, para que con María Santísima, Madre de todo consuelo, puedan encontrar en la fe un alivio a su dolor.

 

Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina

Organizaciones laicales envían carta de agradecimiento al Papa Francisco

Org
17/11/2018

Buenos Aires, 8/11/2018

Querido Papa Francisco

Los abajo firmantes, dirigentes laicos en la Iglesia argentina, asumiendo el deseo y el sentir de los fieles laicos que caminan sinodalmente en el Pueblo de Dios que peregrina en nuestra Patria, queremos abrazarlo a la distancia, pero cerca con el corazón y agradecerle la próxima beatificación del siervo de Dios monseñor Enrique Angelelli y de sus compañeros mártires, entre quienes sobresale -como un ejemplo luminoso para la Iglesia argentina y latinoamericana- la figura de Wenceslao Pedernera, que será nuestro primer laico mártir. Los cuatro futuros beatos (obispo, sacerdote, religioso y laico), juntos fueron testigos del Reino de Dios en una de las épocas más oscuras de la historia argentina y juntos murieron, dejándonos una imagen de la Iglesia sinodal, en la que todos los bautizados estamos llamados a caminar "con un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio", como lo decía el Obispo Angelelli, para servir a los pobres y a los excluidos.

El testimonio de Wenceslao, con su vida cotidiana y en aquella noche de 1976 en la que fue asesinado por odio al amor, nos llama a los laicos de Argentina a abrir -como él- las puertas de nuestra casa, de la Iglesia, de nuestras instituciones, de nuestras familias, para salir al encuentro de quien nos llama y nos necesita. Aunque convertirnos en una "Iglesia en salida", nos exponga al odio, a la persecución, al sacrificio. Tal como lo ha pedido reiteradamente, preferimos ser "una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma por el encierro".

Queremos también con este agradecimiento, en momentos difíciles cómo los que enfrenta la Iglesia, hacerle llegar la solidaridad, la cercanía, el afecto y las oraciones de todos los laicos y laicas que peregrinan en el Pueblo de Dios de su país.

Rezamos por usted y lo encomendamos cotidianamente a Nuestra Madre de Lujan.


Firmantes:

Emilio lnzaurraga, presidente, en nombre de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina

Santiago Tognetti y Noelia Barrera, Coordinadores Nacionales de la Comisión Nacional de Pastoral de Juventud, en nombre de los jóvenes.

Daniel Martini, director y Patricia Fernández, vicedirectora; en nombre del DEPLAI (Departamento de Laicos de la Comisión Episcopal de Laicos y Familia)

Rafael Corso, presidente, Claudia Carbajal y Agustín Merlo, vicepresidentes; en nombre de la Acción Católica Argentina.

Marcela Mazzini, responsable del Area Mujeres del DEPLAI, en nombre de las mujeres laicas.

Pino Scafuro de la Renovación Carismática Católica, Responsable de la Mesa de Movimientos, Instituciones y Nuevas Comunidades del DEPLAI, en nombre de todas las organizaciones que la integran.

Colecta Nacional de Ayuda al Migrante y Refugiado: 1 y 2 de diciembre

15/11/2018

Bajo el lema del Papa Francisco «Acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y refugiados» se realizará el próximo 1 y 2 de diciembre la Colecta Nacional de Ayuda al Migrante y Refugiado. 

El Papa Francisco nos dice: “Cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia: “…era extranjero y ustedes me recibieron en su casa”. (Mt 25,35.43). Y nos invita a dar una respuesta común articulada en torno a cuatro verbos: “acoger, proteger, promover e integrar”.

¿CÓMO DIFUNDIR?

Para sumarse a difundir la colecta, podés descargar los siguientes recursos:

– el “Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2018“.

– el afiche.

- el informe de cómo se utilizaron los recursos.

– el video.

– el spot radial.


¿CÓMO COLABORAR?

El 1 y 2 de diciembre podés acercar tu colaboración a todas las Parroquias, Capillas y Centros Misioneros de nuestro país. Para más información sobre la Colecta y cómo colaborar, comunícate al (011) 4963-1520 o  mail@cemi.org.ar.

Además, podpes colaborar con la colecta realizando un depósito o una transferencia bancaria a:

FUNDACIÓN COMISIÓN CATÓLICA ARGENTINA DE MIGRACIONES
Banco Santander Río – Suc. 195 / Cuenta Corriente N° 195-3166/2
CBU: 07201956 20000000316622
CUIT:  30-68338855/2

PARA MÁS INFORMACIÓN:

Comisión Episcopal de Migrantes e itinerantes
mail@cemi.org.ar
www.cemi.org.ar 
(011) 4963-1520

Comisión Episcopal para el sostenimiento de la acción evangelizadora de la Iglesia

13/11/2018

Prot. CEA Nº 294/2018

Buenos Aires, 13 de noviembre de 2018

 

Querido hermano:

                  De acuerdo a lo resuelto y votado en la última Asamblea Plenaria, la “Comisión Episcopal para el sostenimiento de la acción evangelizadora de la Iglesia”, ha quedado conformada de la siguiente manera:

         Presidente: Mons. Guillermo Caride, obispo auxiliar de San Isidro.

         Miembros:

  • Región NOA: Mons. Florencio Félix Paredes Cruz, Obispo Coadjutor de la Prelatura de Humahuaca.
  • Región Cuyo: Mons. Marcelo Fabián Mazzitelli, Obispo Auxiliar de Mendoza.
  • Región Platense: Mons. Ariel Edgardo Torrado Mosconi, Obispo de Nueve de Julio.
  • NEA: Mons. Andrés Stanovnik, Arzobispo de Corrientes.
  • Litoral: Mons. Sergio Alfredo Fenoy, Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz.
  • Buenos Aires: Mons. Joaquín Mariano Sucunza, Obispo Auxiliar de Buenos Aires.
  • Región Patagonia: Mons. Alejandro Pablo Benna, Obispo Auxiliar de Comodoro Rivadavia.
  • Región Centro: Mons. Pedro Javier Torres, Obispo Auxiliar de Córdoba.

 

 Te abrazo fraternalmente en Cristo y María Santísima.

 

                                                                                          + Carlos H. Malfa
                                                                                       Obispo de Chascomús
                                                                                  Secretario General de la CEA

Pascua riojana, alegría de toda la Iglesia

08/11/2018

1. Los Obispos argentinos queremos compartir con todos la gran alegría de la próxima beatificación del Obispo Enrique Ángel Angelelli, de Fray Carlos de Dios Murias, del Presbítero Gabriel Roger Longueville y del laico Wenceslao Pedernera. Será el 27 de abril de 2019. Agradecemos de corazón al Papa Francisco, que así recoge el discernimiento de la Iglesia y nos alienta a gastar la vida en el servicio1.

2. Angelelli, quien fue Obispo de La Rioja entre 1968 y 1976, sabía que su muerte era inminente y estaba dispuesto a dar la vida. En una de sus últimas cartas informaba al Nuncio Apostólico:

“Estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misión de la Iglesia. Personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policía con orden del ejército. Ya no es fácil hacer una reunión con los catequistas, con los sacerdotes o con las religiosas. Las celebraciones patronales son impedidas y obstaculizadas… Nuevamente he sido amenazado" 2.

3. Al mismo tiempo sostenía que lo vivía “con una gran paz interior y esperanza cristiana”3. No ocultaba su temor pero se aferraba a la fortaleza que Dios le regalaba. De ese modo se sentía unido a la entrega de Cristo hasta el fin. Este convencimiento de que en el sufrimiento y en la muerte se refleja la vida nueva de Jesucristo, está bellamente expresado en la homilía del entierro de Gabriel y Carlos, donde decía:

“La Iglesia se goza y bendice a Dios, porque ha sido elegida para vivir este misterio de la Cruz y de la Pascua del Señor, y ha venido a compartir la Eucaristía con dos hermanos que ya están junto al Señor… Toda la fuerza que está ahí se hace Eucaristía, se hace martirio, se hace testimonio de vida, se hace oración, se hace plegaria” 4.

4. Como buen pastor, cuando se disponía a dar la vida, experimentaba que su pueblo sufría y de algún modo moría en él y con él. El Papa Francisco quiso valorar especialmente esos casos en que se verificó “un ofrecimiento de la propia vida por los demás, sostenido hasta la muerte”, porque “esa ofrenda expresa una imitación ejemplar de Cristo, y es digna de la admiración de los fieles” 5.

5. El Santo Padre también nos recordó que “la santificación es un camino comunitario, de dos en dos. Así lo reflejan algunas comunidades santas” 6. Angelelli no estuvo solo en su martirio. Eran cuatro los que, unidos en su entrega, nos estimulan “en contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aislándonos en la búsqueda del bienestar al margen de los demás”7. Nos conmueve recordar que, la noche del secuestro, cuando algunas personas que se decían policías fueron a buscar a fray Carlos, el padre Gabriel le dijo resueltamente: “¡No te dejo solo. Voy con vos!” 8. Y murió con él.

6. La muerte de Angelelli y la forma como murió son una clara coronación de una vida consecuente con sus convicciones y con la misión del pastor de dar la vida por su rebaño. Así  selló con su sangre su compromiso por la paz, la justicia y la dignidad integral de la persona humana, por amor a Cristo y a los pobres, en plena coherencia con el Evangelio.

7. Su muerte (en agosto de 1976) se inscribe dentro del contexto martirial de la Iglesia de La Rioja, de la que son expresiones inobjetables la muerte de Murias, Longueville y Pedernera (en julio de 1976). También confirma la coherencia testimonial de vida, pensamiento y opción pastoral del mismo Angelelli. Él fue testigo del Reino de Dios y de su justicia en una Iglesia perseguida, obstaculizada y martirizada en sus sacerdotes, religiosos y laicos. Esa fue su identidad más genuina, la básica, la que fundamentó y orientó toda su existencia hasta la consecuencia lógica de demostrar el mayor amor: dar la vida por su pueblo y ser instrumento de la luz del Evangelio. Carlos Murias decía: “Podrán callar la voz del Obispo, podrán callar la voz del padre Carlos, pero nunca podrán callar la voz del Evangelio” 9.

8. Angelelli, como fiel intérprete del Concilio Vaticano II, era un vigía atento a recibir las señales de Dios en su Palabra y en la voz de su pueblo, mirando desde la fe la historia donde el Señor se manifiesta. Era un enamorado de la fe de los pobres y del testimonio de los más sencillos. Era un pastor que cuidaba a los últimos y les acercaba el consuelo de Dios.

9. Amó a la Iglesia. La sintió  su familia, su lugar de discernimiento, su púlpito a la hora de anunciar la Buena Noticia y el grito de dolor del pueblo riojano. Nunca incitaba al rencor, a pesar del clima de violencia que se vivía. En el entierro de Gabriel y Carlos decía: “¡Qué difícil es ser cristiano, porque al cristiano se le exige perdonar!... El cristiano tiene que perdonar a todos”. Con la misma convicción, el laico Wenceslao, que fue acribillado en la puerta de su casa delante de su esposa y tres pequeñas hijas, y sufrió una agonía de varias horas, no sólo perdonó a sus asesinos, sino que pidió a su esposa e hijas que no guardaran odio10.

10. Creemos que lo mejor es concluir esta carta con las preciosas palabras del entonces Cardenal Bergoglio:

“El recuerdo de Wenceslao, Carlos, Gabriel y el obispo Enrique no es una simple memoria encapsulada, es un desafío que hoy nos interpela a que miremos el camino de ellos, hombres que solamente miraron el Evangelio, hombres que recibieron el Evangelio y con libertad. Así nos quiere hoy la Patria, hombres y mujeres libres de prejuicios, libres de componendas, libres de ambiciones, libres de ideologías; hombres y mujeres de Evangelio, sólo el Evangelio, y, a lo más, podemos añadir un comentario, el que añadieron Carlos, Gabriel, Wenceslao y el obispo Enrique: el comentario de la propia vida” 11.

 

116° Asamblea Plenaria
Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, 07 de noviembre de 2018

1. Ellos se suman a otros mártires latinoamericanos, entre los que queremos destacar a San Óscar Romero, recientemente canonizado.
2. Enrique Angelelli, Carta del 5 de julio de 1976.
3. Ibíd.
4. Enrique Angelelli, Homilía en las exequias de los padre Gabriel Murias y Carlos Longueville,
5. Gaudete et exsultate, 5.
6. Ibíd 141.
7. Ibíd 146.
8. Testimonio de las hermanas josefinas de Chamical.
9. Carlos Murias, Homilía del 16 de julio de 1976, Punta de los Llanos.
10. Testimonio de su esposa Marta Cornejo.
11. Jorge Cardenal Bergoglio, Homilía en la Catedral de La Rioja, 04 de agosto de 2006.

116° Asamblea Plenaria (Pilar): Homilía de Mons. Oscar V. Ojea

05/11/2018

Queridos hermanos:

Estamos terminando un año sumamente difícil. Muchos acontecimientos que hemos vivido en los últimos meses nos han provocado perplejidad, y al mismo tiempo nos plantean grandes desafíos pastorales para ser iluminados a la luz del Evangelio. Son situaciones complejas y conflictivas, que esconden un mensaje que tenemos que descubrir. Repasando el año transcurrido, recuerdo y enumero algunas:

a) La habilitación del debate sobre el aborto y su repercusión en muchos de nuestros jóvenes, incluso de nuestros colegios y comunidades a quienes hemos visto tomando partido con su pañuelo verde.
b) El fenómeno de las apostasías que apareció posteriormente.
c) Las denuncias de abusos que aumentan el dolor en lo más profundo del corazón de la Iglesia.
d) Hemos sido testigos también de ataques a la persona del Santo Padre desde dentro y desde fuera de la Iglesia de un modo que no tiene precedentes, lo que genera la escasa difusión de su pensamiento y de su prédica. Esto se extiende a la Iglesia toda ya que parecería que decir algo bueno sobre ella no es políticamente correcto. 

Todo esto lo hemos vivido en medio de una crisis social y económica que golpea a todo el pueblo argentino, y que va resintiendo la confianza en la dirigencia política aumentando el mal humor social, el enojo y la intolerancia que hace muy crispada la convivencia.

Frente a todo esto podemos reaccionar de varias maneras, dos que aparecen con fuerza podrían ser: 

1) La ira, el enojo, la victimización:

Podemos sentirnos rechazados y pensar que a Jesús le pasó lo mismo. Un pensamiento parecido a: “nosotros estamos bien, los equivocados son los demás”. Esto no es justo, ni totalmente honesto. En  muchas de estas situaciones hemos tenido nuestra parte de responsabilidad. Esto nos debe hacer pensar en nuestra propia conversión personal y pastoral. Y hacer un profundo examen de conciencia.

2) Otra posible reacción es la parálisis y la inmovilidad.

Nunca nos habíamos imaginado que íbamos a estar delante de estos problemas, cuyas raíces y motivos a veces nos cuesta entender. No sabemos adónde nos van a conducir. Entonces nos quedamos inmóviles, como quien espera que pase la tormenta.
Esta reacción es comprensible pero poco apropiada, ya que el Papa  nos llama a ser una Iglesia en salida misionera (EG 27), prefiriendo una Iglesia que se accidenta y toma riesgos en lugar de una Iglesia que se encierra en sí misma. (Vigilia de Pentecostés 2013).

El pasaje de la carta a los Filipenses que hemos leído (2, 1-4) nos exhorta a la unidad y a la empatía: “tengan un mismo sentir”. Nos invita a la humildad y a velar por los intereses de los demás.
En sintonía con esto, el Evangelio de Lucas nos presenta a Jesús optando por la lógica del amor, del servicio y de la humildad. No por la lógica del reconocimiento y la honra humana.

Jesús manda romper el círculo cerrado de la comodidad e invertir en relaciones que puedan dar fruto y pide que invitemos a los excluidos: a los pobres, a los lisiados, a los ciegos. No era esta la costumbre de entonces y nadie hace esto ni siquiera hoy. Pero Jesús insiste: “¡Inviten a esas personas!”. En la  invitación desinteresada, dirigida a los marginados, existe una fuente de felicidad: “y serás dichoso, porque no te pueden corresponder”. Descubrimos así una felicidad nueva y diferente. Es la que nace de haber hecho un gesto de total gratuidad. Un gesto de amor que busca el bien del otro sin esperar nada a cambio. Jesús nos enseña que esta felicidad es semilla de la que Dios dará en la resurrección y ya empezamos a experimentarla ahora. Es corresponder a la generosidad del amor de Dios que nos ama gratuitamente. 
Podemos preguntarnos entonces: ¿dónde buscamos el reconocimiento?, ¿en los ojos de quiénes? Como discípulos de Jesús tenemos que esperar este reconocimiento sólo de Él, sirviendo a aquellos con quienes Él se ha identificado.

¿Qué  actitudes encontramos sugeridas en la Palabra que hemos recibido hoy para poner en práctica en este momento crítico que estamos viviendo?

La primera actitud es la humildad que nos permite mirar de frente nuestra propia fragilidad. 
La humildad nos permite escuchar de un modo nuevo el corazón de aquel que está enojado con la Iglesia, que ha sentido la ausencia de alguien que le mostrara el verdadero rostro de Jesús. 
El texto de hoy nos mueve a renunciar al reconocimiento y a concentrarnos en nuestra tarea evangelizadora esencial, que es trabajar para que todos tengan un lugar en la mesa del Reino.
Mirando nuestros pecados y los escándalos que se han dado en algunas de nuestras comunidades, tenemos que ahondar el camino de nuestra conversión personal y eclesial. Un serio compromiso en este sentido visibiliza el hecho de que estamos asumiendo nuestra responsabilidad como pastores.

Tenemos que aprender a desprendernos de un reconocimiento social que los Obispos teníamos en otro tiempo y que vamos dejando de tener. 
Cuando se vive un tiempo de intensa purificación y muy alejado de una Iglesia triunfalista, es hora de renunciar a los primeros puestos en el banquete, sirviendo con humildad a los hermanos más pobres. Y vivirlo como una oportunidad de crecer en el amor a Jesús y a los hermano. Esta Iglesia humilde, es un modo muy concreto y providencial de ser “Iglesia pobre para los pobres”, como nos pide el Papa.

La segunda virtud que aparece como necesaria en este momento es la paciencia, que es parte de la virtud de la fortaleza. No es inmovilidad, ni blandura, ni resignación, es la paciencia del que resiste con firmeza. La paciencia de quien persevera en el bien que nadie ve, siempre abierta a la esperanza. La esforzada paciencia de los mártires.  
Sembramos el Evangelio sin saber cuándo florecerá, cuándo será la cosecha. A nosotros sólo nos toca hacer nuestra parte: “esperar lo que no vemos es esperar con paciencia” (Rm. 8, 25).

La paciencia es un tema recurrente en las homilías del Papa Francisco que nos dice: “no sólo nosotros debemos tener paciencia, el Señor también la tiene con nosotros. Él nos espera y nos espera hasta el final de la vida. Pensemos en el buen ladrón que justo al final lo reconoció. 
El Señor camina con nosotros pero muchas veces no se deja ver como en el caso de los discípulos de Emaús. El Señor se implica en nuestra vida, pero muchas veces no lo vemos.”

En tercer lugar necesitamos el coraje, la valentía de Jesús. Valentía para encarar los cambios. La parresía es un don del Espíritu. Es la disposición espiritual para hablar libremente y con verdad incluso en situaciones adversas. El Apóstol Pedro nos advierte: “Queridos míos no se extrañen de la violencia que se ha desatado contra ustedes para ponerlos a prueba como si les sucediera algo extraordinario”. Para resistir estos ataques se requiere un espíritu libre y también sabio, para discernir y elegir cuando hablar y cuando callar. Es un momento para ser especialmente “sencillos como palomas pero astutos como serpientes” (Mt 10, 16). En esto tenemos que cuidarnos y sostenernos mutuamente no por nuestra honra, sino por el santo pueblo fiel de Dios que se puede ver confundido y desmoralizado por los mensajes que recibe. 

Finalmente tomando el texto de la Carta a los Filipenses recibimos este conjuro,  afectuoso y apremiante del Apóstol, como si nos dijera: - por lo que más quieran “les ruego que hagan perfecta mi alegría permaneciendo bien unidos. Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por espíritu de discordia o de vanidad”.
Hoy más que nunca debemos cuidar y defender la unidad de nuestro Episcopado, buscando plantear de frente nuestros acuerdos y desacuerdos, no permitiendo que el espíritu del mal logre dividirnos. Es tiempo de diálogo sincero, profundo y valiente entre nosotros. Un diálogo así nos enriquece y favorece nuestra unidad.

Que el Señor de la paciencia, venerado en tantos lugares de nuestra América Latina, nos regale su paciencia fuerte y valiente. Y que la Virgen de Luján, Patrona del Pueblo Argentino, nos ayude a dejarnos iluminar por el Espíritu para que nos muestre  sus caminos en esta hora difícil de la Iglesia y de la Patria.

 

Información sobre la 116º Asamblea Plenaria (Pilar, 5-9 de noviembre)

02/11/2018

El lunes 5 de noviembre comienza en la Casa de Ejercicios "El Cenáculo" en la localidad de Pilar, la 116° Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino. Se extenderá hasta el viernes 9. La misma será encabezada por su Presidente Mons. Oscar V. Ojea, Obispo de San Isidro, quien presidirá la misa de inicio el lunes a las 19.30.

Los Obispos de todo el país comenzarán las sesiones el lunes por la tarde, como a lo largo de toda la semana, y abordarán temas relacionados a la pastoral de la Iglesia en la Argentina y temas diversos que surgen de la realidad de cada diócesis.

En el transcurso de la asamblea los Obispos recibirán la visita del Cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Las distintas comisiones episcopales tendrán sus reuniones habituales en las que compartirán las acciones pastorales que se vienen realizando. Pedimos al Pueblo de Dios que rece por los frutos de este encuentro de sus pastores, y por los frutos de la misión de la Iglesia en la Argentina encomendada a ellos.

Según su estatuto, “la Asamblea Plenaria es el órgano primario y principal de la Conferencia Episcopal que expresa de forma particular el afecto colegial de sus miembros” y se realiza dos veces al año. Están convocados 93 obispos (diocesanos, auxiliares), 3 sacerdotes administradores diocesanos e invitados 43 obispos eméritos, el Nuncio Apostólico y un Obispo electo.

Comisión de prensa de la Comisión Episcopal de Pastoral Social - 31 de octubre de 2018

01/11/2018

El Obispo de Lomas de Zamora y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social Monseñor Jorge Lugones, recibió en el día de la fecha (31-10-18) a integrantes de CARBAP (CRA) con la presencia de productores de la pampa húmeda de Pringles y Coronel Suárez.

Posteriormente, mantuvo reuniones sucesivamente con empresarios de la firma ESUR S.A., con representantes de las 62 Organizaciones de diferentes puntos del país (NOA, NEA y Nuevo Cuyo); con integrantes del Sindicato Único de Puesteros, Outlets, Ferias, Paseos de Compras de la República Argentina; con representantes de distintos lugares del país del mutualismo, cooperativismo y sector agropecuario aglutinados en FECOFE, y finalmente con el empresario Edgardo Caracotche, con todos los cuales abordaron distintos ejes de la problemática social actual.

Esta serie de reuniones da continuidad a la misión pastoral que los obispos vienen trabajando en los últimos meses con diferentes sectores de la sociedad argentina para practicar la cultura del diálogo y el encuentro.

Encuentro Regional del NEA de la Pastoral Carcelaria. “Parroquia–Cárcel, lugar de encuentro”.

26/10/2018

El fin de semana del 13 y 14 de octubre tuvo lugar el Encuentro Regional del NEA de la Pastoral Carcelaria en la Casa Ñu Porá de Resistencia (Chaco). Las palabras de bienvenida y presentación de todo el encuentro estuvieron a cargo del Pbro. Ernesto Maza, delegado regional. Luego Evelyn García, delegada de la Arquidiócesis de Corrientes animó la oración para consagrar todo el encuentro a Nuestra Madre de Itatí.

Participaron de las jornadas 63 agentes pastorales procedentes de las Arquidiócesis de Resistencia y Corrientes y de las Diócesis de Formosa, Reconquista, Posadas, Iguazú y Goya.

Monseñor Raúl Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia, estuvo presente y con estas palabras saludó a los participantes: “La Pastoral Carcelaria a la que nos envía la Iglesia y el Papa Francisco la llevamos adelante con todo el corazón. Les auguro un muy buen encuentro”.

Monseñor Adolfo Canecín, Obispo de la Diócesis de Goya y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria, tuvo a cargo la primera parte del Encuentro. A partir de las preguntas ¿Dónde estoy? ¿Cómo estoy? ¿De dónde vengo? ¿Cómo vengo? propuso la lectura y meditación de dos textos bíblicos del Antiguo Testamento de manera personal y también en grupos por diócesis.

1. “Pero el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás?” Génesis 3, 9.

Dios quiere saber de su vida. El hombre se avergüenza y se esconde. El Señor pregunta a cada uno hoy: ¿Dónde estás en esta etapa de tu vida? ¿Estás donde Dios te pensó para que estés?

¿Dónde están como Diócesis? ¿En qué momento del camino está la pastoral carcelaria?

2. “Tobías le preguntó al Ángel Rafael: ¿De dónde eres, amigo?” Tobías 5, 5.

Reconocer mis raíces y mi historia personal. ¿De dónde sos? ¿Estoy orgulloso de mis raíces? ¿Puedo reconocer mi historia como historia de salvación?

Hacer memoria de la pastoral carcelaria. ¿Quién nos convocó a esta pastoral? ¿Está la pastoral carcelaria integrada a la pastoral parroquial, al decanato, a la Diócesis? ¿Cómo son mis vínculos con los presos y con el personal?

La segunda parte estuvo a cargo de Monseñor Juan Carlos Ares, Obispo Auxiliar de Buenos Aires (Vicaría Devoto) y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria, en la misma presentó la temática: “Parroquia-Cárcel, camino de encuentro”. La reflexión estuvo centrada en las figuras de los Apóstoles Pedro y Pablo siguiendo textos del libro de los Hechos que narran cómo ellos se encontraban presos y mantenían vínculos con las parroquias del lugar.  Algunas características de esta relación cárcel-parroquia son:

La oración de los cristianos presos y de quienes están libres, genera puentes que superan prejuicios y establece vínculos.

Dentro de la cárcel se va gestando una incipiente comunidad cristiana que se encuentra unida a la parroquia.

El Papa Francisco habla de la conversión pastoral de las parroquias que deben volverse más misioneras. En este sentido parroquia y cárcel son lugares de misión. ¿Cómo entrelazar la misión entre las dos comunidades?

La propuesta de trabajo grupal se hizo a través de dos preguntas:

¿Cuáles serían los mejores caminos de conversión pastoral para la parroquia y la cárcel? ¿Qué caminos de encuentro nos faltan recorrer?

En la tercera parte Patricia Alonso, Coordinadora del Equipo Nacional de Pastoral Carcelaria, presentó la organización de esta pastoral en sus distintos niveles: nacional, regional y diocesano. También habló del perfil, la espiritualidad y los compromisos que asumen los responsables. Finalizó compartiendo la experiencia de la Probation asumida por la diócesis como herramienta de evangelización.

Al atardecer del primer día del encuentro celebramos la Eucaristía en la Catedral de Resistencia. La misma fue presidida por Monseñor Raúl Alfredo Dus y la homilía estuvo a cargo de Monseñor Juan Carlos Ares quien destacó:

En el Evangelio de hoy conocido como “el joven rico”, un hombre corre al encuentro de Jesús y le pregunta: ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna? ¿Qué tengo que hacer para ser feliz? Sólo Dios es bueno y es la fuente de la felicidad. Tenés que preguntarte por lo que sos y lo que das y no tanto por lo que tenés. Jesús le dice: Compartí tu vida con los más pobres, siendo un buen hijo, un buen hermano. Ve y se tú mismo con los demás. Muchos hombres y mujeres privados de su libertad se hacen la misma pregunta ¿Qué tengo que hacer…? La respuesta se halla en el encuentro personal con Jesús.

Los datos revelan que ha aumentado la cantidad de presos en el país, la mayor parte son jóvenes pobres. Aumenta también la lejanía y el miedo de una sociedad que no sabe qué hacer. El encuentro, la cercanía y los vínculos son los pilares de una verdadera búsqueda de sentido de la vida. Ante la realidad de tantos jóvenes presos en el país, Jesús nos mira a nosotros y nos dice: “Sólo te falta una cosa”. Quizás me falta despegarme de prejuicios, compartir más la vida o más tiempo con algún hermano necesitado.

El Papa Francisco proclama santos este domingo al Papa Pablo VI, a Monseñor Oscar Romero y a la Hermana Nazaria entre otros. Nos dice en la Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate 32: “No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser”. Quizás el Señor Jesús nos diga hoy: “Sólo te pido una cosa: la santidad”.

El día finalizó con una cena-fogón que nos ayudó a expresar la alegría de estar juntos y compartir la misión a través de cantos, juegos y regalos.

El día domingo se abordó la cuarta parte del encuentro: ¿Dónde y cómo vamos? ¿Qué llevo? ¿Con qué voy? El Pbro. Ernesto Maza introdujo este momento para ver cómo aterrizar pastoralmente en cada diócesis desde lo personal y comunitario todo lo abordado estos días. Con las siguientes preguntas los equipos diocesanos se reunieron para profundizar la reflexión:

¿Cómo seguimos adelante luego de haber compartido este Encuentro Regional? ¿Qué nos podemos proponer?

Algunas de las propuestas recogidas en plenario fueron:

Participar en los consejos pastorales parroquiales y en espacios diocesanos sobre todo en pastoral social; difundir la pastoral en las parroquias para sumar nuevos agentes pastorales; fortalecer los vínculos con las familias de los presos; sostener la formación continua de los agentes de pastoral carcelaria; generar mayor acercamiento con el personal carcelario; articular con organizaciones del medio vinculadas a la realidad carcelaria.

Los delegados diocesanos y los miembros del secretariado de pastoral carcelaria se reunieron para proponer una terna de la cual los Obispos de la Región del NEA elegirán al nuevo delegado y subdelegado de la Pastoral Carcelaria de esta región. Los nombres propuestos fueron: Pbro. Ernesto Maza de la Arquidiócesis de Resistencia, Pbro. Diego Villalba de la Diócesis de Goya y el Diácono Hugo Esnarriaga de la Diócesis de Iguazú.

El encuentro llegó a su fin con la Eucaristía de envío presidida por Monseñor Adolfo Canecín. Haciendo referencia al mes de octubre, mes de las misiones, en su homilía destacó lo siguiente:

Anunciar la Buena Noticia es anunciar que la persona es capaz de lo bueno y lo bello. El ser humano es capaz porque es imagen y semejanza de Dios. Sacar lo bueno y lo bello es la obra de la misión, de la evangelización. La pastoral carcelaria es una de las muchas maneras de abordar la misión. A través de ella se ayuda a descubrir la reserva de valores que están presentes en los privados de libertad. ¡Ay de mí si no evangelizara! 1 Corintios 9,16. Que nos queme por dentro como al Apóstol Pablo la pasión por la misión.

P. Rubén Infantino cmf.

 

Carta de Justicia y Paz al Gobernador de Santiago del Estero, Julio Zamora

26/10/2018

BUENOS AIRES, 18 de octubre del 2018

Sr. Gobernador de la Provincia de Santiago del Estero
Dr. Gerardo Zamora
S / D

De nuestra consideración,

En la Comisión Nacional de Justicia y Paz, un organismo formado por laicos que depende de la Conferencia Episcopal Argentina, nos informamos por distintas fuentes de los gravísimos hechos sucedidos en la localidad de Suncho Pampa, Departamento Pellegrini de esa provincia.

Como Usted seguramente ya sabe, el día 12 de octubre funcionarios del Poder Judicial y una comisión policial de la Comisaria de El Mojón junto con un grupo de personas privadas, arrasaron el predio ocupado por el señor Héctor Reyes Corvalán y su familia destruyendo bienes, incautando animales y dejando herido de extrema gravedad a la mencionada persona.

Aunque al parecer la acción pretendía enmarcarse en una orden judicial, y más allá de la legalidad que pudiera tener la misma, de ninguna manera puede justificarse la participación de personas privadas en el hecho, la violencia inaudita del procedimiento contra alguien totalmente indefenso, la destrucción e incautación de bienes violando elementales derechos y garantías. Todo con la connivencia activa de funcionarios del estado provincial.

Llama poderosamente la atención que, pese a los dolorosos antecedentes que hay en la provincia de acciones contra poseedores de tierras que terminaron hasta con la muerte de algunas personas, se sigan produciendo situaciones que amenazan la paz social y golpean a los más vulnerables. En tal sentido, reiteramos nuestra preocupación en referencia al problema de fondo que es el derecho a la tierra.

Estamos seguros que Usted compartirá el dolor de las víctimas y el indignante estupor que provocan hechos de estas características e impulsará una rigorosa investigación para determinar responsabilidades, reparaciones y, especialmente, medidas para evitar la repetición. Así lo esperamos quienes deseamos y nos empeñamos por construir un país más justo, sin exclusiones ni excluidos y en paz.

Enviamos copia de esta carta a los señores Obispos de la Provincia y la damos a conocer con la exclusiva intención de alertar a quienes ejercen funciones públicas y a la sociedad sobre hechos que dañan a personas indefensas y, consecuentemente, a todo el país.

Atentamente


Ing. Emilio Inzaurraga
Presidente
Comisión Nacional de Justicia y Paz-CEA

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